Dicta notas de pacientes sin mandar el audio a ningún sitio
La pregunta que trae aquí a la mayoría de los clínicos es estrecha y práctica: ¿puedo dictarle al teléfono una nota sobre un paciente y recibir texto, sin que ese audio viaje al equipo de otra persona? La respuesta es sí, y el motivo es arquitectónico y no contractual – Kaseta transcribe 99 idiomas en el propio iPhone, con un modelo que viene dentro de la app.
La distinción que importa
Los servicios de transcripción en la nube no son descuidados. Cifran en tránsito, publican políticas de conservación y los serios firman un contrato de tratamiento de datos. Pero todo eso describe lo que un tercero promete hacer con una copia de tu grabación después de recibirla. La transcripción en el dispositivo elimina la copia. No hay petición que proteger, ni proveedor que auditar, ni plazo de conservación en el que confiar, ni incidente que pueda afectar a tus grabaciones, porque nunca entraron en el sistema de nadie.
Tampoco tienes que creértelo. Pon el teléfono en modo avión, graba y mira aparecer el texto. Si el trabajo estuviera ocurriendo en un centro de datos, ese es el paso que fallaría.
- Sin sección de cuenta – no hay dónde entrar
- No se pide ningún permiso de red
- El almacenamiento es local, listado en la propia app
Lo que no afirmamos
No afirmamos cumplir la HIPAA. No afirmamos certificación del RGPD, ni homologación como producto sanitario, ni aprobación para uso clínico. Nadie ha auditado esta app contra esos marcos, y una app que decora su página de venta con esas palabras te ha contado algo sobre su marketing y no sobre su ingeniería.
Lo que sí es cierto es la lista de arriba: la app no transmite nunca el audio, no hay servidor que vulnerar y no hay cuenta que reclamar. Ese es un hecho sobre cómo funciona el software, y es el hecho que tu responsable de cumplimiento va a querer interrogar de verdad. La conclusión es suya, no una afirmación nuestra.
Lo que sigue siendo problema tuyo
Balance honesto, porque las partes que no controlamos son las que muerden:
- El teléfono. Un dispositivo con un código débil, olvidado sobre una mesa, es el modelo de seguridad entero. En el dispositivo significa en ese dispositivo.
- Las copias de seguridad. Si la copia del iPhone está activada, tus grabaciones entran en tu propia copia de iCloud, igual que todo lo demás del teléfono – esa copia va a tu cuenta de Apple, nunca a nosotros. Es un ajuste del teléfono y no algo que haga esta app, pero significa que el audio puede existir fuera del aparato: excluye a Kaseta en los ajustes de iCloud del iPhone antes de grabar nada identificable.
- Lo que hagas con el texto. En cuanto una transcripción se pega en un correo o en un chat, está dentro de ese sistema. La garantía de la app termina donde empieza tu portapapeles.
- El consentimiento y las reglas locales. Grabar una consulta lo rige la ley y la política del sitio donde ejerces, y lo que le hayas dicho a la persona que tienes delante. Ninguna app cambia eso.
La duración y el coste
El plan gratis graba sin límites y transcribe los primeros 5 minutos de cada grabación – suficiente para una nota dictada entre pacientes, no para una consulta larga. La grabación en sí no se corta en ese punto; el audio sigue y espera. Pro sube el tope a 3 horas por grabación, añade un modo de mayor precisión y activa la exportación de archivos con marcas de tiempo. Cuesta 19,99 € al año o 39,99 € una vez. No hay licencia por usuario ni contador de minutos, porque no hay costes de servidor que trasladar.
Cuando otra herramienta es la buena
- Un sistema de dictado clínico dedicado. Los productos hechos para medicina traen vocabulario médico entrenado, precisión en nombres de fármacos, plantillas de nota estructurada e integración que deja el texto dentro de tu historia clínica electrónica. Kaseta no tiene nada de eso. Si tu jornada es dictar dentro de un sistema de registro, compra lo que está diseñado para ello.
- Un proveedor que tu institución ya haya aprobado. Si tu hospital tiene un proveedor de transcripción homologado y con contrato firmado, ese es el camino que tu equipo de gobernanza puede defender. Ser técnicamente más seguro no es lo mismo que estar institucionalmente aprobado, y la comparativa con Plaud explica lo que un proveedor certificado te da y nosotros no.
- Una persona transcribiendo. Para cualquier cosa que tenga que ser literal y acreditable, ninguna transcripción automática – la nuestra incluida – es la respuesta correcta.
- Nada. Algunas conversaciones no deberían grabarse. Eso es un juicio clínico, y está por encima de la comodidad.
Si la prohibición que estás sorteando es la de tu empleador y no tu propia cautela, la página sobre centros que bloquean herramientas en la nube está más cerca de tu situación. Para el detalle técnico detrás de la prueba del modo avión, lee cómo funciona la transcripción sin internet, o empieza por la página de inicio.